¡Los 100 días de Laura Fernández, yerros y aciertos!

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Los primeros 100 días de Laura Fernández al frente del gobierno. La segunda dama en ocupar ese cargo, debe enfrentar crudos desafíos en materia de seguridad y cambio climático.

Tres meses es muy poco para medir el alcance de la labor de un gobernante. Sin embargo, aquí no pretendemos medir y cuantificar los alcances que ha tenido la administración Fernández Delgado en este período, más bien intentamos analizar el contexto desde el punto de vista proyección.

ACIERTOS- En principio destacamos el resultado de la encuestadora Opol Consultores, en relación con la percepción de los costarricenses cual sea el desempeño de Laura Fernández y su gabinete hasta el día de hoy. Particularmente Fernández recibe una aprobación que ronda el 75% de los encuestados. Un 20% considera que el desempeño de la mandataria es deficiente.

Como podemos apreciar dicho respaldo es similar al que obtuvo la presidente el día de las elecciones. Aunque repito, es muy prematuro para calificarla desde la perspectiva de su desempeño en resultados.

Fernández inició el 8 de mayo con gran ímpetu y mucha energía. No se puede negar su gran deseo de sacar los proyectos adelante.

Tampoco se discute que su iniciativa viaja contundentemente a continuar la visión de su predecesor, Rodrigo Chaves. Desde el principio marcó la cancha y dejo bien sentado que sus pretensiones es el continuismo.

Otro aspecto a destacar de su carácter es la firmeza y valentía. Por doquier que se mire, es una mujer valiente. Asumió su mandato con determinación y decididamente. Sobre todo, la forma en como ha afrontado el fenómeno de la seguridad nacional, que para nadie es un secreto, este país anda muy mal en materia de seguridad.

Creó lo que llaman «Fuerza élite» trinchera desde la cual busca dirigir y coordinar con los distintos cuerpos policiales las acciones de seguridad que permitan tomar control de la criminalidad.

Laura Fernández ha sido consecuente entre lo prometido en campaña y su accionar. Somos testigos de mucha obra pública entregada. Escuelas, delegaciones policiales, centros de salud, puentes y carreteras.

Es claro que todos estos proyectos fueron iniciados por la administración anterior, no obstante, como ella dice: «no han quitado el pie del acelerador». Y en buena hora, este país tiene un enorme rezago en obra pública.

Otro hecho a destacar, es su visión país: para-Fernandez, las provincias y regiones indígenas son prioridad. Vemos mucha iniciativa para cubrir las necesidades de los habitantes de esas áreas. Proyección…

Pudiéramos citar muchos aspectos de desarrollo social y económico que van por buen camino, tales: Comercio exterior, exportaciones, turismo, energías limpias, conectividad y el impulso a los emprendedores,etc.

En muchas otras áreas se ve venir a lo lejos, una leve mejoría. Tales las áreas de educación, salud, empleo, entre otros. En términos generales existe una buena proyección del poder ejecutivo. En materia social y económica, por supuesto que ante tan grande rezago heredado de otras administraciones, queda tanto por hacer.

(Cabe agregar que el ejecutivo ha contemplado con interés la situación de crisis climática y fenómeno el «Súper niño». Un fenómeno natural al que este gobierno deberá asumir con determinación, puesto que este crudo fenómeno podría golpear severamente a varios sectores económicos y empresariales del país).

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